lunes, 24 de enero de 2011

MURIÓ JOE GORES, el genero negro está de luto


(Ayer a la noche (mis últimas noches estuvieron llenas de monstruos y fantasmas) no podía dormir y me fui a ver Hammett, de Win Wenders, basada en un libro de Joseph Gores. Es el primer libro suyo que leí, aunque mi preferido es Interfase. Me acabo de enterar que el viejo Joe la quedó hace unos días, no puedo ni escribir, copio la nota de La Gansterera. Salud, Joe!)
Joe Gores, nace el 25 dicembre 1931 en Rochester, Minnesota y fallece el 10 enero 2011 en Greenbrae, California .

Americano. Antes y después de pasar por la universidad ejerce distintos trabajos: leñador, feriante, monitor de gimnasia, director de motel, profesor de ingles en Kenia, y durante 11 años fue detective privado en San Francisco.

Comienza publicando relatos desde 1963, para acabar dedicándose por completo a la escritura en 1968. Su primer libro, Buitres (A Time of Predators, 1969), es el relato de una venganza. Un profesor se tomará la justicia por su mano, después de que su mujer se suicide al haber sido violada por un grupo de jovenes. La novela, ganadora del Premio Edgar a la mejor primera novela de 1970, denuncia la violencia como respuesta a la violencia.

Esquinazo (Dead Skip, 1972) inicia la serie de l’agencia DKA -Dean Kearney Associates-. Un equipo de detectives especializados en cobrar deudas impagadas que volvemos a encontrar en (Final Notice 1973) y Paradero desconocido (Gone, No Forwarding, 1978). Relatos de persecuciones en busca de agresores o de testigos imprescindibles. Pistas falsas, giros inesperados, relación de juicios dignos de Erle Stanley Gardner, todo ello llevado a cabo en una atmósfera violenta, realista, muy en sintonía con la sociedad americana contemporánea.

Interface (Interface, 1974), Gores le da protagonismo a Neil Fargo, investigador privado en San Francisco, que antes fue jugador de fútbol profesional y oficial de las Fuerzas Especiales . En opinión del mismo Gore y de algunos críticos esta es su mejor novela, con un narrador en tercera persona y un estilo objetivo (lo que ves es lo que hay) similar behavorismo de Hammett. Destaca un final sorpresivo muy logrado.

Hammett (Hammett, 1975), después de llevar a cabo una investigación bibliográfica minuciosa y visitar el terreno donde ejerció Hammett su trabajo de detective, novelizó el resultado reviviendo en 1928 al padre de la escuela hard-boiled en una ultima investigación en San Francisco. Una reconstrucción verosímil en la que Hammett aparece en su doble condición de detective y escritor principiante . Hammett fue adaptada al cine por el productor Francis Ford Coppola y Wim Wenders.

A todas estas novelas, escribió 16 novelas, se añaden un centenar de relatos, antologías policiales, varios guiones para la televisión ,sobre todo para series de detectives, en las que cabe destacar « Kojak » "Columbo", "Magnum", "Remington Steele. También redactó biografías de generales del pentágono y Marine Salvage (1972), una historia de la marina que es referencia.

Además de su primer premio Edgard a la mejor primera novela, por: Buitres (A Time of Predators) en 1970, Gores recibió otro Edgar al Mejor Relato Breve por su relato Goodbye, Pops !, 1969), y un tercero por el episodio televisivo No Immunity for Murder (1975) de la serie « Kojak ».

viernes, 21 de enero de 2011

UNA MUCHACHA DEL CABELLO ROJO GANA UN PREMIO DE COLOR NEGRO

La novela Mis niñas muertas, de la escritora y periodista Cristina Fallarás, ganó la quinta edición del Premio L'H Confidencial 2011, promovido por la Biblioteca de la Bòbila y convocado este año por el ayuntamiento de L'Hospitalet y la Editorial Roca.
La novela, dicen los que la leyeron, cuenta la investigación de la desaparición de dos hermanas, de 3 y 5 años, llevada por Victoria González, una detective embarazada de 26 semanas, pero también
cuenta el lado más oscuro de Barcelona: pedofilia, trafico de drogas y pornografía infantil.
Desde acá, ansiosos por leer Mis niñas muertas, felicitamos a la autora.
Salud!


LAS NIÑAS MUERTAS SEGÚN GUILLERMO ORSI

Por sus devastadoras consecuencias sobre las víctimas, la pedofilia, práctica tan extendida que hasta la Iglesia Católica la incluye entre sus ritos sacerdotales, es parte de una perversión sobre la que Arnaldo Rascovsky, sicoanalista de moda en la Argentina a comienzos de la década del ´70 y luego sepultado en el más absoluto de los ...olvidos, popularizó como el filicidio, esa pulsión del adulto mayor por librarse de sus crías, de su descendencia biológica y social. Guerras como la de Malvinas son claros y sangrientos ejemplos de filicidio social, tanto como la política de exterminio llevada adelante por la dictadura militar argentina o el abandono de la niñez implícito en políticas del capitalismo salvaje.
Una novela de la impresionante Cristina Fallarás dará que hablar sobre este tema y su profunda imbricación en los valores de una sociedad a la que aterra mirarse al espejo de sus miserias.
Tuve el privilegio de leerla antes de que se publicara y empiezo ahora mismo, apenas difundida la noticia de la adjudicación del Premio LH Confidencial, a recomendarla fervientemente.
Construida sobre una sólida estructura narrativa, Mis niñas muertas es mucho más que la crónica descarnada de una investigación. Es el descenso a las cloacas morales de una ciudad, la bitácora impiadosa con la que los náufragos de esa ciudad buscan a ciegas su tierra firme, la mano que los rescate, el abrazo que consuele sus desamparos.
¿Qué tiene que ver Mis niñas muertas con el filicidio? Si el citado sicoanalista Rascovsky la leyera, compartiría sin duda mi entusiasmo. Yo, que apenas soy escritor, les pido, les ruego, les exijo, los conmino a que no se la pierdan.

Guillermo Orsi


jueves, 20 de enero de 2011

UNA VIOLETA NEGRA EN TOULOUSE

El festival Toulouse Polars du Sud, otorgará por primera vez en octubre de 2011 el premio Violeta Negra, a novelas de autores del sur ( queriendo decir con sur: Portugal, Turquía, España y Latinoamérica) publicadas en Francia en el último año.
Entre las seis novelas finalistas hay tres de escritores argentinos. Y amigos. Amigotes de este blog.
El festival (y el premio) serán recién en octubre. Así que de momento va mi enhorabuena a los tres y a los demás, mi recomendación para que los lean.
Clikeando sobre las portadas, algo más sobre esos libros.
Salud!



Nager sans se mouiller (Matar y guardar la ropa) , de Carlos Salem




Patagonia Tchou-Tchou
(Patagoni Chu Chu) , de Raúl Argemi




Perso
nne n’aime les flics (Nadie ama a un policia) , de Guillermo Orsi

viernes, 14 de enero de 2011

BUK

Llegué a través de Sigue Leyendo a The Word Made Flesh: miré una foto, dos, tres, un montón.
Fuck them, pensé o dije. Y me fui a hacer el tatuaje que me -y le- debía desde hace años.
Salud!
Mi tío Hank
es tu tío Hank
es la muerte llegando como un tren de carga
es un payaso de ojos tristes
es el eje de tu auto y tus uñas y el grito de la montaña más grande
ahora

viernes, 24 de diciembre de 2010

RESULTADOS Y PERSPECTIVAS

No escribí casi nada. O mejor dicho, no escribí casi nada de ficción. Esto debería ir en el Debe.

Presentaron mi novela Lo que no fue en al Feria del Libro de la Habana, donde se vendieron 100 copias; acá en Buenos Aires salió mi cuarto libro, Postales Rabiosas y otros juguetes inesperadamente literarios; gané el Premio de Relatos Policiacos de la Semana Negra de Gijón con Ese nombre que fue publicado en A Quemarropa, Herederos del Kaos y Sudestada; apareció una nota sobre Lo que no fue en la revista de Casa de las Américas de octubre. Esto debería estar en el Haber.

Para el Debe: no conseguí editorial nacional a Lo que no fue ni editorial en absoluto (y no entró ni a placé en eniguno de los concursos en los que particpó) a Que de lejos parecen moscas; tuve que reconocer mi incapacidad para escribir dos de las ideas que tenía para novelas futuras.

Haber: el apoyo permanente de Carlos Salem y Leo Oyola, la invitación del Capitán Paco Ignacio, la parte que me toca de lo que está escribiendo Juan, el dialogo -todavía fragmentario y virtual- con Cristina Fallarás, Victor Redondo, Guillermo Orsi, Gaby Cabezón y Pedro de Paz.

Haber:
me contactaron de una editorial francesa para traducir Que de lejos parecen moscas. Debe: No salió porque tenía pocas páginas.

Cuando el Capitán estuvo en Buenos Aires no puede verlo, Debe. Lectores, algunos cuantos lectores nuevos, Haber.

¿Y hacia adelante? Pilas de apuntes para mi próxima novela, el proyecto de la revista Interferencia, la militancia en la Sociedad de Ecritores de Argentina, la Negra en julio.


Salud!

Buenos Aires, Diembre de 2010

sábado, 20 de noviembre de 2010

INCURSIONES EN EL SALVAJISMO DE LAS PALMERAS (o algunas cosas que no le importan a casi nadie)

1-
Corría el año 95, yo estaba fascinado –y así sigo- por la prosa oscura y perfecta de Juan Carlos Onetti, cuando apareció Confesiones de un lector, una recopilación de artículos que escribió en sus últimos años para algunas revistas españolas. Varios de los artículos de aquel libro versaban sobre su gran amor: William Faulkner, y especialmente de las infamias que se habían hecho al traducir las obras del genio norteamericano (JCO dixit).

2-
Faulkner era todavía un misterio para mí, que tenía 23 años y sólo había podido leer algún cuento policial, Santuario y El oso, una obra marginal dentro de su producción, un librito de tapas rojas editado por Anagrama. Nunca había podido, en cambio, avanzar demasiado con El sonido y la furia, aunque lo había intentado varias veces. Solía tirar el libro a la mierda mientras me preguntaba si en lugar de Benji, el idiota no seríamos el escritor o el lector, ya que no entendía un carajo de lo que estaba pasando pese a ir, digamos, por la página 40.

3-
Pero volvamos a las traducciones. Nos contaba Onetti que, por ejemplo, Light in August (Dar a luz en agosto) fue traducido como Luz de agosto o que Intruder in the dust (el intruso en la riña) se llamó El intruso en el polvo o que en varias versiones en español de The rievers (los ladrones) desaparecían los capítulos del prostíbulo de Miss Reba.
El último de los artículos del libro, Incursiones en Faulkner, termina diciendo:
Recuerdo que en una traducción firmada por Borges de Palmeras salvajes, en la parte llamada El viejo, se dice al final que el penado alto, luego de escuchar las peripecias que el Missisipi le impuso a su compañero de prisión, resumió su opinión en una sola palabra: mujeres.
Muchas veces, cuando me cuentan alguno de esos pequeños disturbios aldeanos provocados por alguna dulce señora o señorita, me he limitado a comentar la anécdota o chisme repitiendo: “mujeres, dijo el penado alto.”

Pero hoy, al documentarme muy severamente para escribir este artículo, descubro que la totalidad del comentario del penado alto fue:
- Women shit.
Con perdón de Borges.
Para los que no leyeron Palmeras salvajes: háganlo. Sólo diremos acá que tiene una de las mejores líneas de la literatura del siglo pasado:
- Yes, he thought, between greif and nothing I will take grief (Si, pensó, entre el dolor y la nada, elegiré el dolor).

4-
Faulkner escribió la novela corta Wild Palms en 1937, pero no quedó conforme con la historia tal y como estaba y decidió no publicarla. Al año siguiente creo la parte del penado alto -titulada Old Man, El viejo- y estructuró el libro con las dos historias, que se cuentan alternadamente sin rozarse salvo en los temas (el amor y el horror), y que fueron pensadas por el Gran Bill como un contrapunto que permitiera mantener la intensidad de la historia original.
El título del nuevo libro –con las dos nouvelles- iba a ser, según la voluntad de Faulkner, If I forget thee, Jerusalem (Si te olvido, Jerusalén) pero su editor, después de una ardua pelea, logró imponer Wild Palms como título general.

5-
Ahora volvamos a la sentencia final del penado (preso; convicto, en las palabras de Faulkner) alto y las interpretaciones.
Tengo dos ediciones en español del libro, las dos de Sudamericana, las dos traducción de Borges: una del ‘96 (según la primera edición argentina, de junio del ‘73), la otra de 2005. En la primera, como señala Onetti, la frase es:
- Mujeres, dijo el penado alto.
En la segunda, curiosamente, se agrega la palabra mierda. Lo que, supongo, dejaría mucho más conforme a mi bienamado Jotacarlos. Aunque, al margen de la mayor o menor literalidad, es claro que la traducción más correcta sería algo así como:
- Cosa de minas, dijo el convicto alto.
Pero el asunto no termina ahí. Resulta que en la primer edición norteamericana, de 1939, -pese a que a lo largo del texto hay otras palabras fuertes como prick o cunt, que no fueron censuradas- la línea final es:
- Women ------!, the tall convict said.
Por lo tanto, si asumimos que Borges trabajo sobre esta edición, es esperable y correcto que tradujera tan sólo Mujeres.
Con perdón de Onetti.

Buenos Aires, noviembre de 2010.

lunes, 1 de noviembre de 2010

LO QUE SUCEDIÓ. LO QUE PUDO HABER PASADO. LO QUE NO FUE (x Ingry González)

Reseña de "Lo que no fue" en la Revista Casa de las Américas (#259-260, octubre de 2010)

El Premio Literario Casa de las Américas 2009 otorgó mención a la novela Lo que no fue, de Enrique Ferrari, joven escritor argentino que tiene ya dos libros publicados: la novela Operación Bukowski, editada en 2004, y el volumen de cuentos Entonces solo la noche, publicado en 2008.

Esta es su segunda novela, que se desarrolla durante el transcurso de la Guerra Civil española. El protagonista, Miguel Di Liborio, es un argentino exiliado en Londres, hijo de padre italiano y madre polaca, que colabora en el Birmingham News. Allí, en la redacción del periódico, entre el humo de los cigarrillos y el repiqueteo de las máquinas de escribir, recibe una carta que anuncia la muerte de su mejor amigo en el frente de Atienza.

Esta noticia decide su viaje a España. Y Miguel Di Liborio –«periodista, fotógrafo, pugilista aficionado»–, se transforma en Miguel Echeverría –«miliciano, combatiente internacionalista, soldado argentino en la Cataluña revolucionaria».

El tema de la Guerra Civil española ha sido fragua para extraordinarias creaciones artísticas, ya sea en el campo de la literatura, la plástica o la cinematografía.

Son muestra de ello las obras de Luis Buñuel, Rafael Alberti, Antonio Machado, César Vallejo, Miguel Hernández, Ernest Hemingway, Pablo Picasso y tantos otros, comprometidos con una u otra ideología, que reflejaron la crudeza del conflicto, y en su totalidad comprendieron (asimilar esta palabra en todas sus acepciones) la Guerra Civil.

Esta novela de Kike Ferrari es otro capítulo más de esa gran obra colectiva. Es precisamente a partir de una fotografía de un artista valenciano, considerado uno de los iniciadores del fotoperiodismo en España, Agustí Centelles, titulada Barricada en la calle Diputación, que cuenta la historia del protagonista, uno de los tantos simpatizantes republicanos que vieron la guerra como un enfrentamiento entre «tiranía y democracia» o «fascismo y libertad».

La novela refleja las principales ideologías políticas de carácter revolucionario y reaccionario que entonces se disputaban en Europa y que entrarían en conflicto poco después: el fascismo, el carlismo, el constitucionalismo de tradición liberal burguesa y el Socialismo de Estado del Partido Comunista Español y la Komintern, y los diversos movimientos revolucionarios que convergían en la España de los años treinta: socialistas, comunistas, comunistas libertarios, anarquistas, y poumistas.

Estas profundas diferencias político-culturales que se simplifican en dos bandos: el nacional y el republicano, han permitido que el poeta Antonio Machado sintetice la visión de «las dos Españas»[2], dos señas de identidad, dos sensibilidades, que describen la fractura de España a lo largo de su historia.

Pero no crean que estamos ante una novela histórica. Para nada. La Historia con mayúsculas queda subsumida en las historias de Miguel. El eje es la esencia humana, los pensamientos más íntimos, las reflexiones vitales de los personajes, inmersos en una situación histórica determinada, y, al mismo tiempo, los juegos con los posibles pasados y presentes, donde se mezcla con agudeza, lo verdadero y lo imaginado, lo vivido y lo que a uno le hubiese gustado vivir.

De manera fragmentada se narran las varias historias que conforman la vida de Miguel: la primera y más importante, pues es el hilo conductor de la novela, es su participación en la Guerra Civil, segunda: su relación juvenil con una muchacha a quien sólo recuerda por las fotografías, tercera: su niñez en la casa de la calle Gascón, cuarta: su estancia en Nueva York y relación con Tina Modotti, y quinta: su adolescencia militante en Buenos Aires junto a sus amigos.

Intencionalmente he presentado las historias sin un orden cronológico, pues así se suceden en la novela. Kike Ferrari ha optado por iniciar en un momento trascendental de la vida de Miguel –lanoticia de la muerte de su amigo– y desde ese punto construir la historia siguiendo una estrategia discursiva laberíntica, pues los eventos se narran tanto hacia delante como hacia atrás, dilatándolos o comprimiéndolos en el tiempo y el espacio, de manera que la historia se teje a partir de sensaciones, recuerdos e imágenes que no se suceden en una continuidad, sino como chispazos de la memoria, siempre sujeta a trasmutación.

En palabras del autor: «mientras todavía haya vida –y miedo, deseo, odio– en tu cuerpo y sientas con entusiasmo y con rabia, con resignación y bronca todo lo que no sucedió, lo que pudo haber sido, pese a que la muerte en forma de balas silba a tu alrededor, vas a seguir transformándote, siendo otro y el mismo», intérprete de lo que sucedió, lo que pudo haber pasado, Lo que no fue.

Ingry González La Habana, 2010.


[1] * Enrique Ferrari: Lo que no fue, La Habana, Casa de lasAméricas, 2009. Mención en el Premio Casa de las Américas de novela

[2] «Ya hay un español que quiere / vivir y a vivir empieza, / entre una España que muere / y otra España que bosteza. / Españolito que vienes / al mundo, te guarde Dios. / Una de las dos Españas / ha de helarte el corazón», «Cantar LIII», Campos de Castilla.